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This is Malta: el comienzo de una nueva expe-riencia
Después de un viaje de 4 horas en autobús, 6
horas en vela en el aeropuerto y casi 3 horas de
vuelo llegamos a Malta el pasado 29 de
Septiembre. Primera impresión: ¡me ahogo!, hace
mucho calor y hay humedad, además de un paisaje
extraño, conduciendo por el sentido equivocado…
Al principio
todo fue un poco surrealista, no podíamos creer
que esto fuese cierto, puesto que jamás
imaginamos que sería así…. Pero llegaron las
sorpresas, algunas extrañas, otras divertidas e
increíbles.
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Lo primero y
más curioso son los autobuses. Son del
año de la polka, sucios y con unos
conductores “muy agradables”. Siempre
nos movemos en bus porque son muy
baratos y te llevan a todos los sitios
aunque encontrar el timbre cuando es tu
parada tienes bien que tirar de una
cuerda, buscar un botón en el techo…, a
veces tienes que bajarte en marcha o en
mitad de una rotonda. ¡Todo una
aventura! |
Llegó la
party y ahí cambiaron las cosas. Malta ya
molaba. La zona principal de marcha es
Paceville y no decepciona. Tiene muchas
discotecas con todo tipo de música, buen
ambiente, las bebidas muy baratas y te dan vales
de 2x1, así que te puedes tomar una copa por 1.5
€. También puedes subir a la planta 22 del hotel
Hilton y ahí alucinar con las vistas mientras
bailas y te tomas algo.

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Lo curioso de
Malta es que, a pesar de que es una isla, hay
muy pocas playas de arena y, para nosotros,
acostumbrados a nuestras preciosas playas, pues
resulta un poco decepcionante. Pero a pesar de
eso tienes un par de playas muy bonitas, con
aguas cristalinas y bonitos paisajes. Puedes
disfrutar de un atardecer bañándote en una cala
increíble.
Y hasta aquí
la primera parte de la vida en Malta, en el
ecuador de nuestra aventura mediterránea. |
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