| |
Los alumnos de Fontanería y Climatización del
Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI)
mejoran su autoestima y progresan adecuadamente
Por segundo curso consecutivo los alumnos de
PCPI que cursan el programa de Ayudante de
Fontanería y climatización representan un reto
para mí y para todo el profesorado y comunidad
educativa de DECROLY. En esta primera parte del
curso he podido apreciar la gran calidad humana
de la mayoría de los alumnos que encuentran, en
DECROLY, una manera diferente de entender su
educación y formación en materia profesional.
El pasado
Setiembre fue un mes de trabajo intenso. Las
reuniones de equipos y departamentos ocuparon un
tiempo considerable de la jornada del
profesorado. Las acciones de formación
permanente también estuvieron presentes en
nuestro diario quehacer. En definitiva, el
profesorado estuvo ocupado en otras labores
distintas de la docencia propiamente dicha, pero
que contribuyen a mejorar nuestro trabajo cara a
la aplicación del Proyecto Educativo a través de
las programaciones didácticas de módulo o
materia, en los distintos ciclos y programas de
formación profesional. Y por fin arrancó el
curso 2009-2010.
 |
En lo que a
mi se refiere, y creo que también opina así el
equipo de profesores de PCPI, en general, los
primeros días de clase estuvieron muy
focalizados hacia el conocimiento del alumnado y
de la preceptiva evaluación inicial. En este
programa de Ayudante de Fontanería y
Climatización, de la familia de Instalación y
Mantenimiento, me he encontrado con alumnos muy
diversos, con circunstancias personales,
académicas y sociales francamente singulares, en
muchos de ellos. Sin embargo, entusiasmo y
optimismo son dos cualidades que distinguen al
equipo de profesores del programa de Ayudante de
Fontanería y Climatización. Con estas
“herramientas” yo, personalmente, confío en
alcanzar los objetivos del programa, como ya
ocurriera el curso pasado con la primera
promoción. |
Recuerdo
ahora un párrafo del artículo
“El Equipo docente de Programas de Cualificación
Profesional Inicial (PCPI) 2009-2010”,
escrito por nuestro Director Javier Muñiz, y
publicado en DECROLY Digital el pasado 9 de
setiembre:
“La recuperación de la autoestima de los
alumnos; la atención individualizada y
personalizada a cada uno de ellos; la concreción
de prácticas educativas imaginativas, utilizando
materiales y recursos innovadores; la
incorporación de las TIC de forma integrada en
el proceso; el refuerzo de las competencias
clave; el impulso de las competencias básicas:
la competencia social, la competencia ciudadana,
la autonomía e iniciativa personal; la
adquisición de otras competencias personales,
cívicas, sociales, que contribuyan a la
adquisición de las correspondientes competencias
profesionales de nivel 1, representan nuestra
razón de ser con este alumnado”.
Ante el reto que esas frases representan para mí y para el colectivo
de profesionales docentes que atienden a este
alumnado debo afirmar que, con la perspectiva
del tiempo, aprecio actitudes y comportamiento
progresivamente positivos. Observo a los alumnos
más motivados; con una actitud más positiva y
colaborativa. Eso si, también, existen momentos
con cierto grado de conflictividad, posiblemente
achacables a su edad y, en algún caso, a las
durísimas circunstancias personales por las que
atraviesan unos pocos de estos alumnos.
Muchos de ellos aprecian mi disposición y actitud comunicativa y
orientadora, independientemente de su interés
mayor o menor por el programa que están
cursando. Son chicos sinceros, abiertos y
comunicativos. Yo intento comprender su
situación académica, fuertemente influida por su
historial previo en la Educación Secundaria
Obligatoria (ESO) y, en no pocas ocasiones, por
sus circunstancias personales, familiares y
sociales.
Al escribir estas líneas recuerdo a mis alumnos de la primera
promoción de Ayudante de Fontanería y
Climatización que cursaron sus estudios aquí, en
DECROLY, durante el pasado curso escolar
2008-2009. Un dato relevante: la mayor parte de
las empresas en las que hicieron prácticas
estuvieron muy satisfechas con las prácticas
realizadas y con la calidad humana y profesional
de aquellos alumnos. De hecho, cinco de ellos
obtuvieron una evaluación de SOBRESALIENTE.
Los alumnos del programa de Ayudante de Fontanería y Climatización
tienen todo mi apoyo. Además, independientemente
de su progreso académico y profesional que hasta
ahora es razonablemente positivo, aspiro a
contribuir, con la colaboración de todo el
equipo de profesores, en la construcción de un
camino que les conduzca hacia la utopía de la
felicidad.
|