|
La biblioteca provincial y archivo histórico de
Cantabria a punto de abrir sus puertas
La apertura de una Biblioteca adecuada a
nuestros tiempos, con unas instalaciones
apropiadas y con mayores recursos, era una
necesidad patente en nuestra región,
especialmente en estos momentos en que nuestra
ciudad es candidata a capital europea de la
cultura 2016. Por fin parece que ha llegado el
momento de acoger en nuestra ciudad una
biblioteca capaz de dar paso a una nueva etapa
cultural en nuestra región.
A medida que una persona va leyendo cada vez
más, aprende a contrastar informaciones, se
forma opiniones pensadas y meditadas, aprende,
en definitiva, a tener cierta independencia en
un mundo cambiante y lleno de información.
Esta idea ya la recoge el Manifiesto de la
UNESCO sobre la biblioteca Pública de 1994
cuando dice: “La libertad, la prosperidad y el
desarrollo de la sociedad y de los individuos
son valores humanos fundamentales. Estos solo
podrán alcanzarse mediante la capacidad de los
ciudadanos bien informados para ejercer sus
derechos democráticos y desempeña un papel
activo en la sociedad”
Sin embargo, para difundir la cultura y ofrecer
acceso a la información, es necesario contar con
los servicios y recursos suficientes para llevar
a cabo de forma eficaz esta importante labor.
Recientemente, 35 bibliotecarios de Cantabria
han firmado el documento “Bibliotecas 2016”, el
cual denuncia las graves carencias que padece la
red pública de bibliotecas de la región. Según
dicho documento “la falta de personal suficiente
y cualificado tal y como exige la ley, es uno de
los grandes males de todas las bibliotecas de
Cantabria, dónde llevan años sin convocarse
plazas de ayudantes y auxiliares a través de una
oferta pública”. Critican también, el sistema
bibliotecario por carecer de instalaciones
adecuadas, la escasez de recursos y la
existencia de bibliotecas de barrio sin
informatizar.
Lo cierto es, que esta situación de abandono de
los servicios culturales básicos, ha
caracterizado nuestra región desde hace años,
sin embargo, en lo que respecta a la biblioteca
Central de Cantabria y Pública del Estado, todo
apunta a que dicha situación está a punto de
cambiar, expresando desde la Consejería de
Cultura la voluntad de que la Biblioteca
Provincial y Archivo Histórico de Cantabria, se
convierta en un “espacio para la cultura” que
prácticamente pone fin a la carencia de
infraestructuras de este tipo en Santander y en
Cantabria.
El antiguo edificio de tabacalera, sito en la
calle Marqués de la Hermida, acogerá la nueva
biblioteca central de Cantabria, un edificio
dotado de unas instalaciones acordes con la
importancia de nuestra biblioteca.
El proyecto comenzó en el año 2001, sufriendo
continuas y significativas demoras en su
ejecución. El nuevo archivo y biblioteca debía
haber sido una realidad, según los planes
iniciales, a mediados de 2004, sin embargo la
detección de deficiencias del proyecto, ha
provocado su continuo retraso, provocando a su
vez, que la inversión final del Estado se eleve
a los 30.225.000 euros, frente a los 16.372.000
euros previstos inicialmente.
Las características del edificio son las
siguientes: 25.000 metros cuadrados de
extensión; el Archivo contará con una superficie
superior a los 13.000 metros cuadrados, mientras
que la Biblioteca ocupará 9.000 metros
cuadrados.
El pasado 15 de Julio empezó a llegar los
muebles al nuevo edificio y a principios del
presente mes de Agosto se ha comenzado a
trasladar los fondos desde el antiguo edificio
de la calle Gravina, lo cual ha provocado que
algunos de los servicios de la antigua sede se
vean afectados.
La ministra de cultura Ángeles González Sinde,
durante su presencia en la UIMP el pasado 8 de
Julio, afirmó que se procedería a la apertura
de la biblioteca provincial y Archivo Histórico
de Cantabria, antes de que finalizara el año.
Finalmente parece que a partir del otoño, todos
los ciudadanos podremos disfrutar de los
servicios y recursos en materia de bibliotecas,
que necesitábamos desde hace mucho tiempo.
|