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Curso de Primeros Auxilios
Durante los meses de diciembre a marzo, un grupo
de profesores de
DECROLY,
hemos realizado un curso de Primeros Auxilios
del Gobierno de Cantabria, financiado por la
Consejería de Empleo y Bienestar Social y el
Fondo Social Europeo.
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El curso, práctico y ameno, ha
resultado muy interesante. Paso a hacer
una síntesis del mismo.
Primero definiremos primeros auxilios como el
conjunto de técnicas que facultan al
socorredor para asumir la primera
atención de un accidentado y la gestión
de la urgencia en sus primeros momentos
hasta la llegada de la asistencia médica
profesional.
Los principios de actuación en una situación de
emergencia son el orden, la rapidez y la
eficacia. En muchas ocasiones, de la
aplicación de estos criterios depende la
vida de un accidentado. |
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La persona accidentada recibirá asistencia, en
primera instancia, por parte de las personas más
próximas a él. Ante todo, la persona que presta
los primeros auxilios debe tener una serie de
cualidades:
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Actuar con tranquilidad y serenidad.
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Ser disciplinado, responsable y tener
sistematizado el método de actuación.
-
Transmitir seguridad al accidentado y a los que
le rodean.
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Las normas básicas de actuación ante un
accidente son las conocidas siglas PAS:
-
Proteger. Hemos de tener la seguridad de que,
tanto la persona accidentada como nosotros
mismos, estamos fuera de todo peligro.
-
Avisar. Una vez protegido, hay que llamar a los
servicios sanitarios de emergencia (112) y
facilitarles la máxima información: tipo de
accidente, lugar, posición y síntomas del
accidentado.
-
Socorrer. Una vez protegido el accidentado y
avisados los servicios de emergencia, debemos
atender al accidentado según un método de
actuación.
Hemos visto que hay que actuar con rapidez, pero
no guiados por el instinto. Es muy importante
que la actuación sea la correcta en cada caso,
para lo que debemos conocer las principales
técnicas de primeros auxilios; qué se debe hacer
y qué no se debe hacer en cada caso.
Las técnicas de primeros auxilios utilizadas
son:
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Abrir las vías respiratorias desplazando la
cabeza hacia atrás con una mano sobre la frente
mientras se sostiene la barbilla hacia arriba
con la otra.
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Restablecer la respiración mediante el método
del boca a boca.
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Restablecer la circulación sanguínea mediante el
masaje cardíaco externo.
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RCP (Reanimación cardiopulmonar que es una
combinación del masaje cardíaco y la respiración
boca a boca.
En cuanto al transporte de los accidentados,
después de un accidente, según las condiciones
del accidentado y del lugar del accidente, puede
ser necesario trasladar a las personas heridas.
El traslado es una de las tareas más delicadas;
un transporte descuidado puede tener graves
consecuencias para el accidentado, incluso
provocarle la muerte.
Por ello, como norma general no debe moverse al
accidentado. Sólo en caso de peligro de un nuevo
accidente, que pueda también afectar al
socorrista, transportaremos a la víctima:
Si ha perdido en conocimiento y se sospecha una
fractura de columna o de algún miembro inferior…
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Debe ser trasladado acostado en una camilla, que
puede improvisarse utilizando listones, puertas
o una escalera.
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Si no existe camilla alguna, debe esperarse con
el lesionado acostado y abrigado.
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Para situar al lesionado con posible fractura de
columna en la camilla hay que utilizar la
técnica del puente, En ella, tres personas se
colocan con el herido tendido entre sus piernas
y lo izan a la vez, como un todo rígido,
introduciendo la camilla debajo de él.
Si se descartan lesiones de columna, está
inconsciente y el traslado lo efectúa un solo
socorrista…
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Pasar los brazos por debajo de las axilas del
accidentado y desplazarlo de espaldas.
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Si la distancia es larga, cargarlo sobre uno de
los hombros con la cabeza hacia atrás y hacia
abajo, y pasar los brazos por el otro hombro.
Si se descartan lesiones de columna, el
accidentado está consciente y hay dos
socorristas…
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Utilizar la técnica de la silla de la reina,
entrelazando ambos socorristas las manos.
Las empresas pueden disponer de servicios
médicos propios, que dependerán del número de
trabajadores y de la peligrosidad de la
actividad.
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