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La
reducción del abandono escolar
La UE aspira a conseguir dos grandes objetivos
educativos en diez años. Reducir del 18 al 10%
el abandono escolar y aumentar del 30 al 40% la
tasa de titulación en el nivel terciario o
superior de enseñanza.
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Los ministros de Educación de la UE mantienen
los días 14 y 15 de abril una reunión
informal en Madrid con el fin de iniciar
el debate para fijar una tasa de
abandono escolar y de titulados
superiores en 2020.
Además, España pretende situar la educación y la
formación en la Estrategia Europea 2020,
que aprobarán los Jefes de Estado y de
Gobierno en el Consejo Europeo del
próximo mes de junio y que traza las
líneas maestras para la salida de la
crisis en los próximos diez años.
Los ministros de Educación consideraron en mayo
del año pasado como razonable reducir el
abandono escolar hasta el 10% en
el promedio |
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de todos los países comunitarios (actualmente es
del 18% en la UE y del 29% en España) y aumentar
el número de titulados universitarios y de
formación profesional de grado superior hasta el
40% (ahora es del 30% tanto en la UE como en
España).
El abandono escolar temprano es un
indicador educativo. Se entiende como abandono
educativo temprano el hecho de no lograr el
título educativo obligatorio mínimo (lo que se
conoce como fracaso escolar) o no seguir
estudiando tras haberlo logrado.
Por fracaso escolar se entiende normalmente el
hecho de no lograr el título académico mínimo
obligatorio de un sistema educativo. En el caso
español, se habla de fracaso escolar para
referirse a quienes no obtienen el título final
de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
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La expresión "fracaso escolar" ha sido
cuestionada debido al estigma que
implica, pues parece señalar que quienes
no alcanzan un título educativo se están
convirtiendo en personas fracasadas
El concepto de abandono escolar es un concepto
más reciente que el de fracaso escolar,
con el que se tiende a confundir. La
Unión Europea lo emplea para comparar la
formación de los jóvenes de los países
miembros, como forma de aproximarse a su
futuro capital humano. En la Agenda de
Lisboa se fijó una serie de objetivos en
diversos terrenos sociales. En
educación, uno de los objeti- |
vos es lograr que el promedio de fracaso escolar
de los países miembros sea del 10% en 2010, es
decir que el 90% de los jóvenes, entre 18 y 24
años esté cursando o tenga estudios superiores a
los mínimos obligatorios.
Una de las ventajas de este indicador frente al
de fracaso escolar estriba en que permite
comparar países en los que el concepto de
fracaso escolar es muy diferente.
En España, por abandono escolar se entiende la
situación de jóvenes que no tienen el título de
ESO o que tras finalizar la ESO, no estudian
Bachillerato o Formación Profesional. En los
últimos años este dato está en torno al 30%,
siendo mayor para los chicos que para las
chicas.
Porcentaje de abandono escolar en la Europa de
los 27
Si estudiamos la evolución del abandono escolar
a lo largo de los años desde 2000 vemos que
España ocupa un puesto demasiado alto en la
lista de abandono escolar prematuro. A
partir de este dato no puede ser coincidencia y
no puede sorprendernos que España también ocupe
un puesto demasiado alto en la lista de
países con mayor desempleo juvenil.
Todas las investigaciones llevadas a cabo sobre
los motivos que inducen el abandono escolar
temprano concluyen en que éste es un proceso
complejo, en el que influyen tanto
circunstancias de la escuela y el entorno
escolar, como el entorno social, cultural y
familiar en el que se mueve el alumno. Según el
informe elaborado por la Comisión Europea
"Progreso hacia la consecución de los objetivos
de Lisboa en educación y formación", los
factores que provocan el abandono escolar
temprano se pueden clasificar del siguiente
modo:
-
Características
individuales propias de los alumnos:
como pueden ser las dificultades en el
aprendizaje, problemas de salud,
desconocimiento de la lengua o cualquier
otro tipo de problema psíquico o físico.
-
Razones
educativas:
la mala relación con el profesorado o la
falta de recursos y apoyo en los centros
pueden ser también algunas de las razones
que motiven el abandono escolar de los
estudiantes, ya que no encuentran
satisfactorio el entorno de aprendizaje. Por
otra parte, la discriminación o acoso que se
desarrolla en determinados centros escolares
puede ser motivo también de abandono por
parte de los estudiantes.
-
Razones
familiares:
si en las familias no se reconoce el valor
de la educación, difícilmente el escolar
podrá apreciarlo y, por tanto, podrá
producirse un abandono temprano con mayor
probabilidad respecto a las familias donde
se valora y se le da la importancia que le
corresponde a la formación. Asimismo, si los
padres tienen pobres expectativas sobre la
educación de sus hijos, puede tener efectos
negativos posteriores en su rendimiento y
favorecer el abandono.
-
Comunidad y
amigos:
tanto los amigos como el entorno social en
el que se mueva el estudiante pueden influir
en que abandone los estudios antes de
tiempo.
Las propuestas para reducir el abandono escolar
en nuestro país giran en torno a cuatro ámbitos
de actuación:
· Administraciones
educativas: los planes previstos por las autoridades educativas para reducir
el abandono escolar en España se centran en dos
ejes. Por una parte, en crear una oferta
educativa más amplia para aquellos escolares
susceptibles de abandono, ya sea a través de la
ampliación de plazas en Programas de
Cualificación Inicial Profesional o del aumento
de la oferta en los ciclos formativos de grado
medio de Formación Profesional, artes plásticas
y diseño o enseñanzas deportivas. El siguiente
eje se basa en el desarrollo de medidas, planes
y programas especiales preventivos dirigidos a
los grupos en los que se producen mayores tasas
de abandono escolar temprano.
· Centros
educativos y profesorado: la actuación tanto de los colegios como de los docentes es
fundamental para reducir la tasa de abandono
escolar. La ampliación de la formación de los
profesores en técnicas de aprovechamiento del
potencial de los alumnos, diagnóstico precoz o
atención educativa y seguimiento de estudiantes
en riesgo de abandono, así como la dotación de
recursos de apoyo para ello, puede resultar
beneficioso. Además, los centros escolares en el
ámbito de su gestión pueden crear y promocionar
medidas y programas de refuerzo para favorecer
el descenso del abandono.
· Familias
y jóvenes:
los estudiantes son los actores principales del
sistema educativo, pero sus familias ocupan
también un papel relevante en éste, ya que su
implicación es un factor esencial en la
motivación de los alumnos. En este sentido, una
de las medidas para reducir el abandono escolar
temprano se centra en promover y fomentar la
comunicación entre padres y centros educativos,
de modo que se puedan implicar y seguir más de
cerca la educación de sus hijos. Por otra parte,
entre las medidas dirigidas a los jóvenes que
han abandonado el sistema educativo sin ninguna
cualificación destacan: el reconocimiento del
aprendizaje no formal, la promoción de servicios
de orientación y seguimiento que les aporten
mayor información sobre las posibles vías a
seguir o la ampliación de la oferta formativa a
distancia o virtual.
· Ámbito
laboral:
en el terreno laboral el primer cambio tendría
que aplicarse en la cultura educativo-laboral
que impera en nuestro país, de modo que una
titulación en Educación Secundaria o una
cualificación profesional inicial primen a la
hora de acceder los jóvenes a un puesto de
trabajo. De esta manera, ellos serán conscientes
de la importancia de alcanzar estos niveles.
Asimismo, el establecimiento de medidas que
facilitan que los trabajadores jóvenes
compatibilicen el empleo y la formación o el
fomento de las relaciones entre los centros
educativos y el entorno laboral son medidas que
favorecen el retorno de los estudiantes al
sistema educativo.
En definitiva, en el abandono escolar todas
las estructuras sociales se ven salpicadas.
Tiene efectos en los alumnos, en sus padres, en
el profesorado y, en diferentes formas y
medidas, en la sociedad en general. La cuestión
es cómo podemos lograr entre todos reducir este
alto porcentaje de abandono escolar, que además,
en mi opinión está ligado al alto porcentaje de
desempleo juvenil que padecemos en España. No
tengo la solución pero sí sé que debemos cambiar
esta tendencia ya. ¿Puede ser el comienzo de la
solución la firma de un Pacto de Educación entre
las principales fuerzas políticas? Veremos las
conclusiones de esta reunión a celebrar en
España.
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