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Nunca es tarde para ser solidario
Un magnate austríaco KARL RABEDER ha decidido
dejar de disfrutar de su inmensa fortuna con el
objeto de ayudar a los más necesitados de
diferentes continentes.
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Pensando en lograr mejorar la calidad de
vida de personas que siempre han vivido
en la pobreza y asumiendo que él mismo
ha vivido en la opulencia más absoluta,
el Sr. Rabeder ha decidido regalar cada
céntimo de sus casi seis millones de
euros. Su principal pensamiento es que a
pesar de su buena situación económica,
él mismo ha sido infeliz.
Tiene 47 años, ha sido empresario y está
vendiendo su casa con lago, sauna y
vistas espectaculares de las montañas de
los Alpes por valor de 2 millones de
euros. También vende su antigua masía de
piedra en la Provenza por un millón de
euros así como su colección de seis
planeadores valorados en más de medio
millón de euros y los coches que posee.
Ha vendido ya todo su mobiliario
interior y accesorios de negocios. Es
una realidad, hay que creer que existe
la gente solidaria. |
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Sus pensamientos se pueden resumir en ideas
personales como:
“Mi idea es no tener nada, absolutamente nada.
El dinero es contraproducente, impide la
felicidad”. “Durante mucho tiempo creí que la
riqueza y el lujo significaban automáticamente
la felicidad. Vengo de una familia muy pobre,
donde las reglas fueron trabajar mucho para
conseguir muchas cosas materiales y me esmeré
por ello muchos años”. “Tuve la sensación de que
estaba trabajando como un esclavo de las cosas
que ya no deseaba ni necesitaba. Pensaba
constantemente en dejar de hacer lo que estaba
haciendo en ese momento, para empezar a vivir
una vida real”. “Cuando fui a pasar vacaciones
en Hawai con mi mujer, me di cuenta de lo
horrible. Gastamos en tres semanas todo el
dinero que se podía gastar, pero nos dimos
cuenta que no conocimos personas de verdad
únicas, solamente personal que hacía el papel de
ser amistoso. Estábamos todos de actores. Nadie
era real”.
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El Sr. Rabeder ha rifado su casa por
medio de 21.999 papeletas por valor de
poco mas de 100 € cada una. Las otras
propiedades están a la venta en la
inmobiliaria local. Quiere irse a vivir
en una pequeña cabaña en su ciudad natal
y vivir con un mínimo de 1.000 €
mensuales. No necesita más con su nuevo
pensamiento.
Todo el dinero irá a microcréditos que
se ofrecerán en pequeños préstamos y
asesoramiento a trabajadores por cuenta
propia en El Salvador, Honduras,
Bolivia, Argentina y Chile. |
Sería importante que cada uno de nosotros le
diéramos un voto de agradecimiento a cada una de
tantas personas que con dinero o sin él luchan
por ser solidarios y por apoyar a tanta gente
que tiene la necesidad de una mano amiga.
Hay muchos ejemplos en el mundo, pero este señor
austríaco ha llamado la atención a nivel mundial
por su ejemplo y porque realmente sus ideas las
ha puesto en práctica. Es digno de agradecer!
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