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El libro impreso frente a las nuevas tecnologías
El desarrollo de
las nuevas tecnologías han puesto a nuestro
alcance los libros electrónicos (e-books), los
cuales cuentan con diversas ventajas frente a
los libros impresos. Hay quién habla de una
amenaza para el futuro del soporte tradicional,
frente a los que defienden el papel integrador
de las nuevas tecnologías, aunando las ventajas
de los medios digitales y las de los
tradicionales. En cualquier caso, lo importante
es la difusión cultural, mientras que el medio
elegido, se convierte en una mera elección
personal.
Que nos encontramos en la “Era de la tecnología”
nadie lo duda. Hasta los más pequeños, están
familiarizados con los móviles, los ordenadores,
los videojuegos y demás dispositivos
electrónicos.
Pero no hay que olvidar que, hasta nuestros días
y desde las más antiguas civilizaciones, entre
nosotros contamos con los libros como medio de
información, transmisión y preservación del
conocimiento.
Desde los primeros manuscritos en tablillas de
arcilla, papiros y pergaminos en Grecia, o los
códex en Roma, los libros han dedicado sus
páginas a casi cualquier tema que podamos
imaginar, aumentando su difusión con la
invención de la imprenta por Gutenberg, en el
siglo XV y continuando su evolución hasta
nuestros días.
No siempre este medio de información lo ha
tenido fácil, conociéndose a través de la
historia, la censura y la persecución de
escritores y editores por temas políticos y/o
religiosos. Como ejemplos encontramos la quema
de libros de alquimia promovida por el emperador
romano Diocleciano en el año 292, la de la
Alemania nazi en 1933 contra los libros de
autores judíos o la Inquisición, la cual
realizaba un exhaustivo control ideológico de la
población, tratando de evitar cualquier
influencia nociva a la ortodoxia.
En la actualidad, los libros electrónicos ganan
terreno gracias a las ventajas que ofrecen
frente a los libros tradicionales:
·
se abaratan
los costes
·
no ocupan
espacio
·
no se
deterioran con el paso del tiempo
·
ofrecen mayor
accesibilidad
Sin embargo, a pesar de la aparición de los
nuevos libros digitales, no parece que estos
vayan a desbancar a los libros impresos. Quizá
sean más fácilmente sustituibles los manuales de
referencia, como pueden ser diccionarios,
enciclopedias y demás materiales de consulta.
Sin embargo, en lo que a literatura se refiere,
el papel sigue siendo el soporte más cómodo y
más demandado. En cualquier caso, también
Internet resulta una ventaja para los libros en
soporte tradicional, ya que consigue una mayor
difusión de títulos y autores, además de
permitir la impresión de libros bajo demanda
evitando la bibliografía agotada.
Hoy tenemos a nuestro alcance la posibilidad de
disfrutar de los libros en papel, por
necesidades formativas o por simple deleite, con
el resultado de obtener un crecimiento cultural
o personal. Por ello, el fomento de la lectura y
de la escritura, es la gran preocupación en las
aulas. Luchar contra las absorbentes consolas de
videojuegos, que poco espacio dejan para la
imaginación, la creatividad y el ingenio, así
como preservar el buen uso ortográfico de la
lengua, que continuamente se ve erosionada por
la escritura de mensajes abreviados en chats y
móviles, está resultando un difícil reto en la
sociedad actual.
Hay que destacar la importancia de fomentar la
lectura desde niños, y trabajar por la evolución
de bibliotecas capaces de atraer a todo tipo de
público.
Muchos jóvenes de hoy en día rechazan la
lectura, desconociendo que una vez adquirido el
hábito, pocas aficiones resultan tan placenteras
y enriquecedoras, como una buena lectura.
[i]
Ana Belén Martínez fue alumna de DECROLY
durante el período 2007-2008
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