|
La formación permanente especializada marca la
diferencia entre el éxito y el fracaso
Ahora toca
formarse en habilidades personales y
competencias sociales para mejorar el perfil
profesional tanto de los trabajadores en activo,
para consolidar y mejorar su actividad
ocupacional en la empresa, como de aquellos
otros, en situación transitoria de desempleo,
para encontrar un puesto de trabajo. “Para
encontrar los empleos adecuados ya no bastan los
conocimientos, has de asumir la responsabilidad
de conocerte a ti mismo”.
Peter Drucker
|
La situación empresarial es muy difícil
en estos momentos. Por un lado se están
perdiendo cientos de puestos de trabajo
y por otro lado la creación de empresas
y,
en consecuencia, la ocupación de los
trabajadores en situación de desempleo
se vislumbra muy complicada. Con este
escenario es preciso concienciarnos de
la necesidad de ser más productivos y
competitivos que nunca para mantener y
conservar el empleo. También, ante el
hecho de presentarse a una oferta de
empleo los requerimientos empresariales
exigen una formación polifacética para
afrontar la dura realidad competitiva en
un mundo globalizado. |
 |
|
Peter Drucker |
La sociedad en general, y el mundo empresarial
en particular, se enfrenta a un nuevo orden
económico mundial que afecta a todas las áreas
de la empresa.
Las empresas demandan una gran especialización.
Nos encontramos ante un escenario empresarial en
el que se exige unos empleados altamente
cualificados, polivalentes y flexibles que
destaquen, además, por sus habilidades
comunicativas, su capacidad para trabajar en
equipo, su conocimiento de las tecnologías de la
información y la comunicación. Las nuevas
tecnologías se han implantado en las empresas y
repercuten sustancialmente en la producción y en
el modelo organizativo en esta era digital que
nos ha tocado vivir. Sin estas habilidades las
posibilidades de empleo en el corto plazo serán
muy limitadas.
La formación permanente es mejor para la empresa
y mejor para los trabajadores, al decir de la
Fundación Tripartita para la Formación en el
Empleo, en su campaña de promoción de este año
2009. La formación permanente se ha convertido
en un factor clave y en una herramienta
estratégica de innovación y productividad en la
empresa que tenga vocación de futuro. También,
la formación permanente representa un elemento
de desarrollo personal, social y profesional de
los ciudadanos y un instrumento de adaptación a
la galopante evolución del mundo del trabajo.
A título enunciativo, permitidme un repaso de
los distintos tipos de competencias específicas
que nos posibilite hacer una reflexión sobre el
lugar que ocupan en cada uno de nosotros. En
este caso, propongo una clasificación de
Emmanuel Ynoud, descrita en Aportes para un
estudio de las competencias sociales,
durante el 7º Congreso Nacional de Estudios del
Trabajo, celebrado en Buenos Aires, Argentina.
Básicas:
comportamientos
elementales
que deberán mostrar los trabajadores, tales como
conocimientos de índole formativa (lectura,
redacción, cálculo, etcétera).
Genéricas:
serían aquellas que aseguran la transferibilidad
de destrezas ocupacionales porque se refieren a
comportamientos asociados con desempeños comunes
a diversas organizaciones y ramas de actividad
productiva (habilidad para analizar,
interpretar, organizar, negociar, etcétera).
Interpersonales,
organizacionales o sociales:
las que permiten mantener relaciones humanas y
laborales con fluidez, trabajar en equipo y
comunicarse en general.
Técnicas
o específicas:
aquellos comportamientos de índole técnica
vinculados a un cierto lenguaje o función
productiva.
Tecnológicas:
las que facultan el conocimiento y uso de
tecnologías usuales.
Intelectuales:
incluyen comprensión de entornos y procesos,
concentración, y resolución de problemas.
Orden:
se refieren a la capacidad de seguir
prescripciones que hacen al orden y a la rutina
de trabajo, a las destrezas y habilidades de
tipo manual y/o práctica
El estudio Yacimientos de Empleo y
Habilidades: horizonte 2010, elaborado por
infoempleo.com, concluye que las competencias
profesionales más reclamadas por la empresa
serán aquellas relacionadas con la comunicación
y la capacidad para dirigir equipos. Por tanto,
debemos deducir que los empleadores demandarán
estas habilidades a la hora de contratar un
empleado. Otras habilidades que serán
demandadas, según el estudio antes citado,
tienen que ver con la capacidad de influir, los
conocimientos de idiomas, el conocimiento de las
redes sociales y la tolerancia a la tensión.
En definitiva, en un escenario inmediato, a
partir de ya, las empresas demandantes de
trabajadores exigirán que estos posean
habilidades y competencias de tipo organizativo
y relacional. Por tanto, ha llegado la hora de
formase en estas habilidades para no perder el
tren del futuro.
La formación permanente posibilita la igualdad
de oportunidades para el desarrollo personal. Es
un elemento clave para tener éxito en la vida
profesional y mejora la capacidad de adaptación
al medio de todos los implicados.
DECROLY dispone de un amplio equipo de
profesionales docentes, capaces de desarrollar
un conjunto de acciones formativas “a la carta”
para cada empresa de nuestro entorno con el fin
de contribuir a mejorar el perfil de los
trabajadores en activo. Para ello, disponemos de
un amplio abanico de estrategias y modalidades
de formación que se ajustan a las conveniencias
más exigentes de las empresas. Ah!, y además,
nuestros cursos están subvencionados por la
Fundación Tripartita para la Formación en el
Empleo, hasta el límite del crédito bonificable
disponible por cada empresa.
|